Tienes un problema con la pornografía o lujuria en internet?

Tienes un problema con la pornografía o lujuria en internet?

Nosotros tenemos la solución.

Una invitación 

  • ¿El uso ilícito de Internet ha puesto tu trabajo en riesgo?

  • ¿Has perdido horas de sueño debido al uso obsesivo  de Internet?

  • ¿Has mentido a otros para continuar con tu actividad en internet?

  • ¿Has dejado de asistir a importantes eventos o reuniones porque estabas en internet?

    Quizás te identifiques con algunas de estas preguntas. Si es así, debes saber que no estas solo. Algunos de nosotros hemos pasado muchas horas buscando imagenes pornográficas o buscando contactos sexuales ilícitos en internet. Sitios de chat o sitios de pornografía, acceso gratuito en el mundo de la Web donde hemos consumido nuestras vidas. Nuestra obsesión con el sexo y la lujuria ha invadido nuestros hogares, matrimonios, sitios de trabajo, computadores portátiles, celulares, palm. Hemos estado atrapados.

Para liberarnos de todo ésto, nos dimos cuenta de que necesitamos un poder superior a nosotros mismos y además más poderoso que nuestra droga. A través del programa de Sexólicos anónimos, hemos encontrado este poder superior y la recuperación comenzó.

En las siguientes historias, miembros de SA comparten lo que funciona para nosotros en superar nuestra adicción a los chat de internet y la pornografía. Estamos agradecidos, recuperándonos de la adicción al sexo, estando sexualmente sobrios y creciendo en recuperación un día a la vez. Si  deseas parar el abuso de internet y te identificas con las historias de este documento, tal vez quieras aprender más de nuestro sencillo programa de recuperación. Deseamos que descubras el camino del regreso feliz.

" Tenemos la solución, No decimos que es para todos, pero para nosotros funciona. Si te identificas con nosotros  y piensas que compartes nuestro problema, nos gustaría compartir nuestra solución contigo. (Sexólicos Anónimos, p,2)

 

Compartir de los miembros

Hay una solución.

Son las 11:00 PM de nuevo, más tarde de mi hora  de dormir, pero permanezco sentado frente a la computadora. Estoy tan cansado que casi no puedo teclear.  He estado buscando sexo en internet por más de seis horas seguidas. Hay cosas que tengo que hacer pero esas cosas tienen que esperar. Estoy empezando a olvidar cosas y empezando a ser poco cuidadoso. Mañana no encenderé la computadora.

La mañana llega y me miro la cara en el espejo. Hay círculos oscuros debajo de mis ojos. Estoy sin afeitar, despeinado, viendo todo este desorden. Este será otro largo día en el trabajo. 

Ahora estamos en el atardecer , estoy feliz de que otro día termine. Tengo que lavar en la lavandería, ir de compras y algunas otras cosas, pero he regresado de nuevo al cibersexo y a la pornografía en internet. Cada mujer luce como si fuera " la única" . Veo a todas las personas con lujuria en mi corazón. Estoy de nuevo perdido en mi fantasía. No puedo esperar de nuevo llegar a casa y encender la computadora. Me digo a mi mismo " esta noche no ",  pero solo termino la mitad de las cosas que tengo la intención de hacer y corro a casa para estar en internet. De nuevo. 

Comencé mi viaje por el sexolismo con revistas para hombres que encontraba en mi casa. Así como la tecnología avanza, asi mi adicción. Comencé con películas de 8 milímetros, entonces progrese a Super 8. Después fue Beta, luego VHS. Cuando la primera computadora apareció, inmediatamente comencé a introducirme en las salas de chat, imagenes en internet, y planificando  encuentros con gente.

Siempre me sentí diferente de la gente. Conocí una mujer en el internet y  tuve una relación con ella, quedó embarazada y quizo tener el bebe. Yo no quería tener un niño con esta mujer. Oré "Dios si tu me sacas de esto, seré bueno". Cuando ella abortó yo continué con mis andanzas. Cuando recibi la llamada de una mujer con la que estaba chateando, mi novia (ahora mi esposa) oyó el mensaje del teléfono y me preguntó quien era, yo mentí.  La traición y la negación continuaron hasta que un día vi un programa de televisón acerca de los sexo adictos .

Encontré que podía contar mis historias. Decidí buscar ayuda. El intentar parar sin éxito una y otra vez fue la prueba final de lo impotente que era. No veía una salida salvo por una intervención divina. El espiral descendente se detuvo cuando encontré SA.

Recuerdo la primera reunión como si hubiera sido ayer,esta fue hace siete años. Tres miembros me dieron la orientación como nuevo miembro. Sentí que había llegado a un hogar cálido y acogedor. Nunca más volvía a estar solo. Aqui había hombres y mujeres que entendían y compartían mi lucha y estaban dispuestos a ayudarme en mi cambio. Nunca más estuve temeroso de compartir mis pensamientos y experiencias.

Ahora creo que Dios tiene un plan para mi. La intención de Dios para mi fue  estar bien y poder ayudar a otros a estar bien. Esto nunca fue mas complicado que eso. Dios me salvó de todas las consecuencias de mi adicción así que debo vivir para ayudar a otros. Hoy mi vida es muy diferente. internet no es mi dueño nunca más.  Me siento tentado  pero no obsesionado. Ya no consumo tras sufrir una tentación por que tengo herramientas que puedo usar para ayudarme en tiempos dificiles.  Soy parte de una comunidad en recuperación, que es más grande que yo. No tenía el poder de parar mi comportamiento y cambiar, pero Dios me ha cambiado a través del programa.

Esta enfermedad es mas poderosa que yo. Me hizo arrodillarme. Yo creo  que Dios me trajo esta enfermedad para tenerme cerca de Él y de esta forma poder compartir mi esperanza y recuperación con otros. Siempre estaré agradecido a SA, a la gente de esta confraternidad y al amor de Dios. 

No estaré sola nunca más

Dejé mi casa cuando tenía 21 años y me fui con mi novio. Estaba asistiendo a la escuela tiempo completo y tenía dos trabajos de tiempo parcial, pero abandoné la escuela y el trabajo así que pude pasar más tiempo practicando la adicción sexual

Me sentía muy avergonzada, asi que convencí a mi novio para que nos casáramos. Algunas veces hacíamos el amor viendo pornografía. Cuando mi esposo no estaba en casa, veía porno y me masturbaba. Ambos eramos sexoadictos y nos maltratábamos el uno al otro todos los días. La lujuria mató nuestra relación.

Tres años más tarde me separé de mi esposo y regresé a la casa de mis padres. En la separación me quedé con el ordenador y pude ver la pornografía que mi esposo había descargado de internet. Algunas veces borraba un video después de estar disgustada conmigo misma por haberme masturbado. Más tarde volvía a ver otro.

Ese año tuve relaciones con un profesor de la escuela. Lo hicimos una vez y me volví obsesiva con él hasta que él se hartó.Yo lo acechaba en internet, llamándolo al trabajo, yendo a su oficina. Me dijo que parara. En mi desesperación por haber perdido esta "conexión",  comencé a participar en los Chat de internet.  Me quedaba despierta hasta tarde en los chat de sexo. Trate de vivir una fantasía con otros escribiendo conversaciones sexuales. Después tuve una cámara y transmitía imágenes sexuales explícitas de mi. El ressultado no se pareció a mi fantasía y me sentí menos que humana. Pero lo repetía una y otra vez.

Me sentía hundida por la verguenza de tener sexo con extraños en línea. Me obsesionaba la idea de de tener relaciones con mi exprofesor. Estaba obsesionada con lo prohibido. Empecé a preguntarme si yo podría ser una sexo-adicta

Un día, inmediatamente después de tener sexo en el ciberespacio, me sentí angustiada, busqué ayuda en línea, encontré una fraternidad  "S" y llame a un miembro. Fui a mi primera reunión esa noche y era la única mujer entre ocho varones. Los hombres trataron de tranquilizarme pero después de asistir a sólo tres reuniones, busqué en internet una reunión de mujeres y encontré una reunión de sólo mujeres. Mantuve la esperanza cada semana, y permanecí sobria por un mes. Pero no estaba totalmente comprometida. Me recuerdo pensando "Yo no puedo llamarme sexólica" . Ésto podría significar que yo era sicótica, alguien que se masturba y se sirve de la lujuria para masturbarse. Esa no era yo

Sí, me masturbaba, ¡pero mi versión era diferente! De hecho dejé de asistir a las reuniones. Decidí trabajar el programa sola. ¿Y adivina lo que pasó? Volví al mismo comportamiento de antes y me arriesgué aún más. Empecé a buscar tipos de pornografía que nunca había visto antes, y empecé de vuelta a masturbarme con Internet. Empecé a ir a clubes de noche nocturnos y a mantener citas con otras personas. Mi adicción estaba fuera de control. Estaba teniendo relaciones sexuales durante el descanso en el trabajo. Me estaba divorciando de mi esposo porque era abusivo física y emocionalmente, pero de aún así estaba teniendo sexo con él también. Hasta pensaba en buscar trabajo en la industria del sexo, así podría consumir lujuria todo el tiempo cuando quisiera. Quería matarme. Estaba segura que tendría que tener sexo o si no me moriría, pero el actuar bajo el dominio del sexo estaba matando mi espíritu, mi creatividad, mi personalidad, y mi diversión. Estaba segura de que moriría si no tenía sexo, a pesar que la adicción estuviera matando mi espíritu, creatividad, personalidad, y mi felicidad.  En pocos meses toqué de nuevo fondo.  

Regrese de vuelta a SA, derrotada y sin esperanza. Regresé a las reuniones  de solo mujeres en SA. Ellas no me preguntaron que estuve haciendo desde que las dejé. Empece a identificarme como sexólica. Luche para conseguir el chip de 30 días y después el chip de 60 días. Continué yendo a las reuniones. No podía entender como me mantuve  sobria. Mis detonante se hicieron más frecuentes y el deseo de tener sexo conmigo misma y otros regresó. Las reuniones una vez a la semana no eran suficientes para mi.  Estuve dispuesta a hacer todo lo necesario para permanecer sobria y crecer en la  recuperación. Empecé a ir temprano en la mañana a la reuniones de hombres y mujeres.

Antes de ir a las reuniones con hombres yo rezaba para estar protegida de  ser deseada con lujuria y de desear con lujuria a los otros. Al comienzo  mantenía baja mi cabeza y escuchaba. Para mi sorpresa, oí mi historia una y otra vez. Empece a sentir alivio de nuevo. Me di otra oportunidad y empecé a asistir a grupos grandes mixtos como sugerencia de mi padrino. Estaba sorprendida de conocer gente que tenía 10 o más años de sobriedad! no sabía que eso era posible. Empecé a compartir en las reuniones y no me morí. Me dieron la bienvenida  como uno de ellos.  

Hoy estoy orgullosa de ser una sexólica en recuperación que adora ir a las reuniones en SA, y con el apoyo de cientos de personas de la comunidad de SA, ambos mujeres y hombres. No estoy sola nunca m

Escapar de Internet.

No recuerdo cuando descubrí la pornografía por Internet, pero ahora sé que empezaron mis problemas desde el momento en el que vi una imagen de sexo duro en mi pantalla. He estado viendo imagenes de mujeres desde los diez años -  revistas y novelas que nosotros intercambiábamos  en la escuela. La excitación provenia de las fantasías en mi cabeza y de las descripciones de las páginas.  Por supuesto me masturbaba con todo ésto y supongo mis compañeros también. No hablé con ellos por que había algo vergonzoso en ello.

Nunca superé este hábito desde la infancia. Pasé los veintitantos años teniendo fantasías con mujeres de mi misma edad que parecían estar dispuestas a ello. Y si no estaban dispuestas, intentaría buscar a otras. Continué usando libros y revistas para excitarme y para satisfacerme entre una y otra "relación".

Eventualmente me cansé de ese estilo de vida y contraje matrimonio. Mi esposa no se parecía a las imágenes que habçia visto o había imaginado, así que continue masturbándome con esas imágenes. Empecé encontrando excusas para no tener sexo. Prefería fantasías con mujeres en lugar de la mujer real con la estaba casado y el matrimonio terminó.

El uso compulsivo de drogas y alcohol finalmente tuvo un peaje en mi vida. Me uní a Alcoholicos Anónimos y paré de tomar y consumir drogas. Conocí a una mujer que fue mi segunda esposa y fuimos un matrimonio feliz. Dejé de masturbarme por un tiempo y comencé a gozar de una vida de sexo activo y pleno.

Entonces compramos un ordenador y descubrí una compulsión mucho más profunda que mis otras adicciones. Llevábamos unos años casados cuando empecé a explorar en Internet y encontré pornografía. Comencé a gastar más y más tiempo sólo con el ordenador, buscando imágenes más explícitas.

Al comienzo no pagué por ello. Había mucho más de lo que podía usar en forma gratuita incluso quedándome hasta más tarde . Con el tiempo encontré sitios de porno que ofrecían fantasías sobre las que yo leía cuando era niño y me suscribi. No era mucho dinero y no podía ver el daño. Podía  dar un descanso a mi imaginación y dejar al ordenador hacer el trabajo.

Mi esposa no podía ver el daño en eso tampoco , sin embargo mi esposa estaba devastada por mi  irrespetuosidad por ella y por todas las mujeres. Yo nunca pensé en los hombres y mujeres en los videos e imagenes como seres reales. Eran sólo actores o modelos a quienes les pagaban por lo que hacían. Pero mi esposa estaba tan molesta que nos separamos. Fuimos ante un conciliador y por sugerencia de un amigo fui a SA y comenzó mi recuperación.

La recuperación de mi adiccíón de la pornografía por Internet ha sido un lento pero a su vez estable proceso. Todavía puedo sentir el impulso de escapar hacia la pornografia cuando las cosas no salen a mi manera, cuando me frustro en el trabajo o en casa, o cuando tengo hambre, cuando estoy enfadado, solo o cansado. Me he dado cuenta que las sesiones de pornografía en la computadora comenzaban antes de encenderla y que yo necesitaba apoyarme algunas veces diariamente en la comunidad de adictos en recuperación así como trabajar en mis defectos de carácter, haciendo enmiendas y ayudando a otros a estar sobrios.

Yo uso el ordenador para trabajar, y he empezado a apagarlo no importa que tan ocupado esté si me encuentro ocioso dando click para buscar imagenes de lujuria. Como cuando miro con lujuria en la calle, yo sé en mi interior si estoy siendo conducido por un deseo de lujuria que pienso que me hará sentir mejor,. He encontrado que puedo apagar el ordenador y empezar de nuevo.

Fue trabajando el programa de SA que he estado sobrio y he sido ayudado a encontrar un Dios que trabaja en mi vida. SA me ayuda a saber cuando la lujuria está dirigiendo mis actitudes, pensamientos y acciones, y cuando ésto sucede yo puedo llamar a mi poder superior con una simple oración o hacer una llamada a otro adicto quien entiende mi problema. He aprendido que ese "primer trago" de pornografia por internet me hace emborracharme. En SA he descubierto que  en tiempos de tentación mi Dios  siempre está siempre allí listo para ayudarme a hacer una conexión real.

Enganchado a la lujuria

Cuando en el 1988, me casé con mi tercera esposa, estaba todavía enganchado a la lujuria. Eventualmente apareció Internet y quedé enganchado a los chats con mujeres. Inocentemente al inicio (eso creí) y luego seguí avanzando hacia cosas peores.

Invertí grandes cantidades de horas cultivando relaciones en el chat. Me consideraba un tipo honesto, buena gente para estas mujeres, pero en realidad las estaba utilizando para mi propio placer egoísta. Mi esposa viajaba por trabajo, así que tenía bastante tiempo para mis "juegecitos" en  Internet. Yo tenía mi propio negocio así que podia pasar todas las ocho horas de trabajo con mis ciber-amigas en el chat.

Estaba totalmente consumido por la lujuria. No podía parar. Había construido un duplex con dos cuartos dentro de mi cabeza. En uno vivía el esposo, padre, tesorero y músico de la iglesia. En el otro lado estaba el adicto al ciber-sexo que no tenía ninguna  esperanza. Había una pared en medio y era muy bueno para no dejar ningún escape entre los dos cuartos, pero en un cierto punto mi enfermedad me abrumó.  

Mi vida empezaba cada noche apenas apagaba las luces. Mi mente corroída por la lujuria digería todas las toxinas que hubiera recogido de Internet aquel dia. Mi enfermedad empeoraba. Había evolucionado desde amigas virtuales en Internet hasta amigas reales. Así tuve una relación con una de mis clientes y mi insanidad se puso en marcha  ."No me siento culpable" me decía a mi mismo. Quería más, quería liberarme de mi matrimonio para poder dar rienda suelta a la lujuria sin la culpa del adulterio martillando  mi cabeza.

Una mañana pedí el divorcio a mi esposa. Ella insistió en hablar, aquel día hablamos y rezamos mucho, y al dia siguiente amanecí sintiendo la presencia de Dios. Él había estado siempre junto a mí todo el tiempo. Era yo quien le di la espalda.

Desde aquella primera experiencia espiritual, mi vida empezó a mejorar. Empecé asistir a las reuniones de SA y conseguí un padrino. Comencé a trabajar los Doce Pasos y a apadrinar a otros, y el milagro sucedió. Dios me ha mantenido sobrio desde entonces.Y Dios ha estado obrando milagros en mi matrimonio desde entonces. El próximo año mi esposa y yo celebraremos nuestro vigésimo aniversario. A través de este programa, hemos empezado a aprender lo que necesitamos para construir una relación sana.

Llegando a la Aceptación.

Cuando Internet llegó a nuestra casa, llegó a convertirse en la actividad central. Empecé con los vídeos. Desarrollé más rituales para potenciar mi consumo de lujuria. Me quedaba despierto toda la noche para encontrar sitios de hombres (del mismo sexo), sitios personales, chat y vídeos de sexo. Nunca era suficiente. En el 1997, tuve una relación con un joven que vivía en nuestra casa. Admití ésto a mi esposa. Mi comportamiento sexual estaba destruyendo nuestro matrimonio. Ella estaba en la mejor posición de su carrera profesional y yo estaba creando un infierno para ella. Una noche estaba en línea maquinando un encuentro sexual con un hombre, pensando que mi esposa estaba durmiendo. Estaba perdido en la nube del consumo y ni me di cuenta que ella estaba detrás de mí mirándolo todo.  Discutimos, y fue cuando me dí cuenta de que tenía un serio problema.

Llamé a SA y asistí a mi primera reunión. Conseguí un padrino, fui a reuniones y me involucré en el servicio de SA. Pero sólo tenía sobriedad física y no sobriedad de la lujuria. Mis defectos de carácter estaban todavía haciendo de las suyas. Las cosas mejoraron pero yo no estaba contento, lleno de gozo o libre. Un mes antes de mi quinto aniversario de sobriedad, la perdí. Después de un tiempo, volví al programa, y tuve un año y cinco meses de sobriedad. Mi esposa finalmente dijo que llegué a ser el hombre que ella esperaba que fuera. Casi podía escuchar el visto bueno que decía  "Estás curado".

Decidi que las reglas de SA ya no aplicaban para mi. Perdí el interés en asistir a las reuniones, y de nuevo terminé en Internet, y al poco tiempo empecé a masturbarme otra vez. Me fui a los sitios para encontrar pareja, sitios de cambio de ropa para varones, y más. Cruce la barrera de no ver estos temas en el trabajo. Volví donde me había quedado hace años, y aún peor. Me sentí sin esperanza pero seguí yendo a las reuniones .Tuve que borrar los filtros de mi ordenador del trabajo porque estaban interfiriendo con mi adicción. Una vez que éstos fueron retirados, empecé a mirar otra vez. Consumía lujuria de nuevo y tuve que admitirlo a mi esposa.

Comencé a sentir algo de alivio de la lujuria. Asistía a más sesiones que antes y empecé a rezar. Cuando estabamos listos para mudarnos de casa, me masturé y decidí no decir nada a mi esposa. Mentí en los grupos. Consumi lujuria otra vez y vi claramente el nivel de mi enfermedad. Estuve generando resentimientos contra mi esposa, porque según yo, fue ella la que me dió todas las razones para masturbarme. Otra vez, encarando la adiccion, llegué a la desesperación. Era el comienzo de mi libertad.

Los últimos tres años de mi recuperación han sido significativamente mejores porque aprendí a perdonarme a mí mismo y permitirme ser una persona con integridad, un hijo pleno y amado por Dios. Llegué a aceptarme tal y como soy, especialmente aquella parte que siempre reprimí - la atracción hacia el mismo sexo. El apoyo y la amistad de un hombre en el programa con una atracción similar  , fue maravillosa. Ahora sé que amor significa compromiso. Hoy en dia me encanta ser usado por Dios para hacer su Voluntad.

Dias acelerados 

Nunca caí en ninguna trampa , pero si que cai fuerte en Internet. Allí, me encontré en un mundo raro en donde las cosas prohibidas eran accesibles con total libertad  - hasta celebradas. Al inicio, disfruté de este lugar secreto en donde no había reglas sobre lo que era bueno o malo. Lo que hacia allí, allí se quedaba. Asi que me quedaba allí más y más tiempo cada vez. A mi vida diurna le faltaba la intriga de mi vida secreta. Al poco tiempo, mis reuniones inofensivas en Internet volvieron a ser infidelidades reales de cara a cara. Engañaba con mucha frecuencia, después de más de 15 años de fidelidad en el matrimonio.

Al inicio, mi esposa toleraba mi mala conducta en Internet, esperando que pasara esta "fase" de Internet  Después de cinco años, no superé esta fase, y mi esposa tampoco pudo superar el matrimonio con un adicto. De repente me encontré criando a mis dos hijos casi solo. Mi nueva "esposa" era Internet. Crucé todo tipo de barreras en mi vida con internet. Cosas que al inicio me daban asco, tenían que ser probadas también. De todas maneras todavía estaba orgulloso de una cosa, mi vida en internet nunca afectó a mis hijos. O al menos así lo creía.

Aunque mi insanidad mental en Internet no afectó directamente a mis hijos, seguro que ellos sentían sus efectos. Me acuerdo un sábado en la mañana, me conecté rápidamente solo para ver quién estaba conectado. Cuando mis hijos se levantaron, me rogaron que les preparara el desayuno.

"Hazte un sandwich", grite yo, mientras chatteaba.

"!Todavia tenemos hambre!" gritaron ellos.

"Bueno, cocinaros unos huevos!" les respondi, irritado.

"Pero, !ya es hora del almuerzo!" . Me dí entonces cuenta de que habían pasado cuatro horas.

"Caliéntense una pizza, ya estaré allí"  les rogué, "estoy bien ocupado ahora".

Se quejaron, "tu nos dijiste que nos ibas a llevar a la piscina, y ahora está ya cerrada."

Les grite', "la piscina no cierra antes de las 6.00" Miré el reloj y tenía que admitir que perdí otro día entero en mi adicción, y privé a mis hijos de un dia de vida normal.

"La próxima vez va a ser mejor" juraba a mis hijos," Ya veréis como terminaré el trabajo antes y las cosas cambiarán".

Rezaba que ellos me creyeran mi necesidad de estar en la computadora haciendo "trabajos importantes". Pero mi pobre armario de ropa y mis bolsillos vacíos les indicaban que no estaba ganando dinero. "La próxima vez va a ser mejor" llegó a ser una promesa común y vacía.

Hasta que no empecé la recuperación, no pude ver mi enfermedad mental. Mi vida en internet no era vida. Si me encontraba con una persona nueva en internet, rápido me aburría, y pasaba al próximo amigo/a irreal. Mi vida "real" volvió' a ser mis noches en la computadora. Mis días - fantasmas pálidos del pasado. Mi casa, matrimonio, y mi negocio se difuminaban enfrente de mis ojos. Me quejaba con mis amigos en internet, de lo loca que era la vida real fuera de internet. Cualquiera que no estaba de acuerdo conmigo, lo cambiaba por otro amigo/a.

Un dia, mi hija logró ver una conversacion en el chat, que me había olvidado de borrar. Era breve pero terrible. Dudaba de si ella querría creer que aquellas palabras vinieran del papá en el que ella confiaba - pero así fue y se fue de mi vida con la influencia de su madre. Mi enfermedad destruyó la creencia que mi hija tenía en un buen padre. Algunas personas no tocan fondo hasta que se van a la carcel, manicomio o al juzgado para un divorcio. Para mi, toque fondo cuando mi mundo oscuro y secreto se chocó con la frágil realidad de que alguien que me amaba con todo su corazón. Al igual que muchas otras personas en el programa, hoy en día estoy agradecido por el desastre que me llevó a entrar en el programa. El peor día de mi vida llegó a ser un salvavidas.

Irónicamente, ahora, por mi profesion trabajo en Internet casi todos los dias. Gracias a mi Poder Superior, Internet ya no es aquel disparador automático de antes. Después de encontrar la sobriedad un día de repente, me di cuenta de que internet nunca ha sido mi problema verdadero. Mi problema es el deseo físico y la insanidad mental conmigo mismo.l Internet era solo el disparador. Mi enemigo real es la adicción. Trabajé los Pasos, asistí a las reuniones, y seguí las directrices que me enseñaba mi padrino. Cuando por fin trabajé el programa - y lo trabajé todos los días - el programa funcionó.

Justo hoy, hablé por teléfono con mi hija una hora, y me contó  que se mudó a una ciudad más grande. Vino a mi reciente boda y yo fuí a su graduación. No sé si un día me pedirá  acompañarla al altar el día de su matrimonio, pero creo que sí me lo pedirá. Después de unas enmiendas en el Paso Noveno, aquel fondo que los dos llegamos a pasar ha sido reemplazado por un día lleno del Poder Superior - un día y otro después.

Texto extraído del libro de Sexólicos Anónimos

¿Qué son los sexólicos  y que es la sobriedad sexual?

Solo podemos hablar por nosotros mismos. La naturaleza especializada de sexólicos anónimos puede entenderse mejor en términos de lo que llamamos sexólico. Los adictos al sexo se han situado ellos mismos fuera del contexto de lo bueno y lo malo. Han perdido el control, no tienen el poder de elegir y ya no pueden detenerse. La lujuria se ha convertido en una adicción. Nuestra situación  es como la de los alcohólicos  que no pueden tolerar el alcohol, y a su vez no pueden parar de tomarlo. Lo mismo sucede con los sexólicos o adictos al sexo que no pueden  tolerar la lujuria pero al mismo tiempo no pueden prescindir de ella. 

Así, para el sexólico, cualquier forma de relación sexual consigo mismo o con parejas distintas de su cónyuge es progresivamente adictiva y destructiva.

También vemos que la lujuria es la fuerza impulsora de nuestra conductas sexuales inadecuadas, y la verdadera sobriedad  incluye la victoria progresiva sobre la misma. Forjamos estas conclusiones en la base de nuestras experiencias y recuperación. No tenemos otra opción.  Pero hemos encontrado que la aceptación de estos hechos es la clave para una libertad feliz y gozosa que nunca podríamos conocer de otra manera.

Ésto debiera desanimar a muchos de los que nos visitan que admiten ser víctimas de la obsesión y compulsión sexual , pero lo que en el fondo quieren es controlarla y disfrutarla , del mismo modo que a los alcohólicos les gustaría recuperar el control y disfrutar de la bebida. Hasta que llegamos a la desesperación , hasta que quisimos parar de verdad pero vimos que no éramos capaces, no pudimos tomar en serio este programa de recuperación. SA es para los que no tienen más opción que parar y es su propio interés personal el que debe convencerles de ello.

Nuestra definición de sobriedad representa , la condición básica y necesaria para una libertad duradera alejada del dolor que nos trajo a SA. Nosotros hemos averiguado que nada más funciona.

En la definición de sobriedad de SA el término “cónyuge” se refiere a la pareja en un matrimonio entre un hombre y una mujer.

Los doce pasos de Sexólicos Anónimos

1.-Admitimos que éramos impotentes ante la lujuria, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.

2.-Llegamos al convencimiento de que sólo un Poder Superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio.

3.-Decidimos poner nuestra voluntad y nuestras vidas al cuidado de Dios tal como nosotros lo concebimos.

4.-Sin ningún temor, hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.

5.-Admitimos a Dios, a nosotros mismos y a otro ser humano la naturaleza exacta de nuestras faltas.

6.-Estuvimos dispuestos a dejar que Dios eliminase todos estos defectos de carácter.

7.- Le pedimos humildemente que nos liberase de nuestros defectos.

8.-Hicimos una lista de todas las personas a las que habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les habíamos causado.

9.-Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño que les habíamos causado, salvo en aquellos casos en que el hacerlo perjudicara a ellos o a otros.

10.-Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.

11.-Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con Dios tal como nosotros Lo concebimos, pidiéndole solamente que nos permitiese conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.

12.-Habiendo experimentado un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar este mensaje a los sexólicos y de practicar estos principios en todos nuestros actos.

Las doce tradiciones de Sexólicos Anónimos

1.-Nuestro bienestar común debe prevalecer frente a todo lo demás; la recuperación personal depende de la unidad de SA.

2.-Para el propósito de nuestro grupo sólo existe una autoridad suprema: un Dios bondadoso tal como se manifiesta en la conciencia de nuestro grupo. Nuestros líderes no son más que fieles servidores; no gobiernan.

3.-El único requisito para ser miembro de SA es el deseo de liberarse de la lujuria y de alcanzar la sobriedad sexual.

4.-Cada grupo debe ser autónomo, excepto en asuntos que afecten a otros grupos o a SA en su conjunto.

5.-Cada grupo tiene un objetivo prioritario: transmitir su mensaje a los sexólicos que aún sufren.

6.-Un grupo de SA nunca debe respaldar, financiar o prestar el nombre de SA a ninguna entidad allegada o empresa ajena para evitar que problemas de dinero, propiedad y prestigio nos desvíen de nuestro objetivo primordial.

7.-El sostenimiento económico de cada grupo corre a cuenta del mismo. Nos negamos a recibir contribuciones exteriores.

8.-SA nunca tendrá carácter profesional, pero nuestros centros de servicios pueden contratar personal especializado.

9.-SA, como tal, nunca debe adoptar una estructura organizada; pero podemos crear juntas de servicios o comités directamente responsables ante aquellos que sirven.

10.-SA carece de opiniones sobre asuntos ajenos a sus actividades; por consiguiente su nombre nunca debe mezclarse en polémicas públicas.

11.-Nuestra política de relaciones públicas se basa en la atracción y no en la promoción; debemos mantener siempre el anonimato ante la prensa, la radio, el cine y la televisión.

12.-El anonimato es el fundamento espiritual de nuestras tradiciones y nos recuerda que debemos anteponer los principios a las personalidades.

Los Doce Pasos y Tradiciones han sido adaptados con permiso de Servicio Mundial de Alcohólicos Anónimos, Inc. (“AAWS”). Permiso para adaptar y reimprimir los Doce Pasos y Doce Tradiciones no significa que AAWS ha aprobado el contenido de esta publicación ni que AAWS está de acuerdo con los puntos de vista expresados en la misma. AA es un programa de recuperación del alcoholismo únicamente. El uso de los Doce Pasos y las Doce Tradiciones en conexión con programas que están basados en el modelo de AA, pero que tratan otros problemas fuera del contexto de AA no implica a AA.

Adaptación a SA 1982, 1984, 1989, 2001 Literatura SA. Reimpreso con permiso de Literatura SA. 1997-2008 Sexólicos Anónimos Inc.

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